SOBRE LA
DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica se caracteriza por la presencia de picazón, la cual puede ser muy intensa, y los pacientes suelen sentir la necesidad urgente de rascarse la piel gran parte del día. Además de picazón, la dermatitis atópica se asocia a diferentes manifestaciones cutáneas, cuyo aspecto depende del tiempo de evolución de las lesiones.

PREGUNTAS
FRECUENTES

La dermatitis atópica o eccema atópico, es una enfermedad inflamatoria de la piel, que suele presentarse de forma crónica con períodos de empeoramiento (brotes) y mejoría (remisión).
Es una enfermedad frecuente, de hecho, es la enfermedad inflamatoria crónica más común de la piel, y cada vez hay más pacientes que la presentan a lo largo del mundo.
La dermatitis atópica puede presentarse a cualquier edad, pero es más común su inicio en la infancia (generalmente antes de los 5 años). La mayoría de los pacientes mejoran hacia la adolescencia y adultez, sin embargo, cerca del 20% puede continuar con dermatitis atópica durante la vida adulta. Hay también un grupo pequeño que inicia los síntomas de la enfermedad siendo adultos.

La dermatitis atópica puede  presentarse a cualquier edad, pero es más común su inicio en la infancia (generalmente antes de los 5 años). La mayoría de los pacientes mejoran hacia la adolescencia y adultez, sin embargo, cerca del 20% puede continuar con dermatitis atópica durante la vida adulta. Hay también un grupo pequeño que inicia los síntomas de la enfermedad siendo adultos. 

La dermatitis atópica se caracteriza por la presencia de picazón, la cual puede ser muy intensa, y los pacientes suelen sentir la necesidad urgente de rascarse la piel gran parte del día. Además de picazón, la dermatitis atópica se asocia a diferentes manifestaciones cutáneas, cuyo aspecto depende del tiempo de evolución de las lesiones. Aquellas lesiones que han aparecido recientemente (agudas) se pueden ver  enrojecidas, con edema, ampollas e incluso secreción (húmedas).  A medida que pasa el tiempo y comienzan a volverse crónicas, las lesiones se comienzan a secar, engrosar, se vuelven ásperas y pueden tener costras y a veces escamas en su superficie. 

Las lesiones pueden aparecer en todo el cuerpo, sin embargo, hay ciertas áreas que son más frecuentes dependiendo de la edad: 

  • Dermatitis atópica en menores de 2 años: Suelen aparecer inicialmente lesiones rojas con pequeñas vesículas generalmente mejillas, cuello, región posterior de los brazos, región delantera de las piernas, tronco. Con el paso de los días, estas lesiones pueden agrandarse, y asociarse a secreción (húmedas) y posteriormente pueden aparecer costras en la superficie de las lesiones. 
  • Dermatitis atópica entre 2 y 12 años:  En general las lesiones son más secas y más engrosadas. Los sitios más habituales son los pliegues de los antebrazos y detrás de las rodillas. Otros sitios comunes son las muñecas, manos, tobillos, pies, cuello y párpados, sin embargo,  cualquier área del cuerpo puede verse afectada. 
  • Dermatitis atópica en adolescentes y adultos (mayores de 12 años): Las lesiones tienden a ser más gruesas, secas y ásperas. Pueden afectar cualquier parte del cuerpo, sin embargo, es muy frecuente la presencia de dermatitis crónica en las manos. Algunos pacientes presentan además compromiso de la cara, incluídos los párpados, y del cuero cabelludo. 
  • Dermatitis atópica en la tercera edad (mayores de 60): Suelen ser lesiones secas y ásperas, acompañadas de sequedad intensa de la piel. 
  • Todos los pacientes, independiente de la edad, una vez que desaparecen las lesiones, pueden experimentar oscurecimiento o blanqueamiento de la piel donde hubo lesiones de dermatitis atópica. Esto ocurre debido a que la inflamación de la piel afecta las células que producen el pigmento. 

Existen varios genes involucrados en la dermatitis atópica. Si alguno de los padres presenta dermatitis atópica, rinitis alérgica o asma, existe mayor riesgo de que alguno de los hijos presente dermatitis atópica. Si uno de los padres tiene diagnóstico de dermatitis atópica, hay un riesgo de 20-30% de que el hijo presente dermatitis atópica. Por otra parte, si ambos padres tienen diagnóstico de dermatitis atópica, el riesgo aumenta a 30-50%. 

La razón por la cual se desarrolla la dermatitis atópica es compleja e involucra una combinación de múltiples factores. Hay principalmente 3 grandes  factores que combinados con la información  genética de cada paciente (existen diferentes genes que están involucrados en el desarrollo de dermatitis atópica) y factores del medio ambiente (irritantes, rascado, alérgenos, bacterias, entre otros), pueden desencadenar el desarrollo de dermatitis atópica. Estos factores son: 

  • Alteración en la barrera de la piel: La piel de los pacientes con dermatitis atópica tiende a perder más agua que la piel de pacientes sin dermatitis atópica. Esto ocurre porque ciertas proteínas y grasas (lípidos) que son parte de la estructura de la piel, presentan alteraciones y no permiten que la barrera protectora de la piel esté lo suficientemente humectada, haciendo que ésta sea más permeable que la piel de un paciente sin dermatitis atópica. 
  • Alteración del sistema inmune: hay una disregulación de las células del sistema inmune o “defensas”. Por una parte, hay mayor cantidad de moléculas que producen inflamación de la piel y por otra, hay mayor riesgo de infecciones por bacterias, virus y hongos. 
  • Alteración del microbioma cutáneo: El microbioma de la piel, consiste en una gran variedad de microorganismos que habitan normalmente en la piel y que mantienen un equilibrio. Este equilibrio se alteraría en la dermatitis atópica, y sería responsable de que ocurra mayor riesgo de ciertas infecciones y más inflamación.

El diagnóstico en la mayoría de los casos es clínico, es decir, se realiza en base a la historia clínica y examen físico realizado por el dermatólogo tratante. 

En los casos en que exista duda sobre el diagnóstico, el dermatólogo tratante podrá solicitar algunos exámenes específicos. 

Para realizar el diagnóstico, se requiere de la presencia de al menos 3 elementos importantes:

  1. Picazón: La picazón de la piel de pacientes con dermatitis atópica, puede ser muy intensa. La picazón suele empeorar en las noches y también puede ser desencadenada por factores como la sudoración o el contacto con materiales como la lana o sintéticos.  
  2. Lesiones clásicas de la dermatitis: lesiones enrojecidas, algunas pueden presentar  vesículas, costras, escamas en su superficie, estarán ubicadas en sitios clásicos dependiendo de la edad del paciente. 
  3. Las manifestaciones suelen ser crónicas, con periodos de mejoría y periodos de empeoramiento.

Existen 3 formas diferentes de presentación de la dermatitis atópica dependiendo de la edad de inicio:

  1. Inicio temprano: Es el tipo más frecuente. Suele comenzar entre los 6 meses a 5 años de vida. La mayoría mejora en la adolescencia, sin embargo en un porcentaje de pacientes puede persistir hasta la adultez. 
  2. Inicio tardío: Comienza después de la adolescencia y persiste a la adultez. 
  3. Inicio senil: Es la forma menos frecuente. Comienza después de los 60 años.  

Algunos pacientes con diagnóstico de dermatitis atópica pueden presentar asociación con otras enfermedades. La asociación más frecuente es con otras enfermedades atópicas, tales como el asma bronquial, rinitis o rinoconjuntivitis alérgica y alergias alimentarias, pudiendo presentar 1 o más de ellas a lo largo de la vida. 

  • Es común también la asociación con dificultad para dormir, principalmente como consecuencia de la picazón de la piel. Muchas veces los cuidadores que están a cargo del niño con dermatitis atópica también tienen dificultades para dormir. 
  • Se puede asociar a trastornos del ánimo y depresión, generalmente en adolescentes y adultos que tienen una enfermedad severa. También puede asociarse a déficit atencional y trastornos de conducta en niños con enfermedad crónica. 
  • La dermatitis atópica puede asociarse también a otras enfermedades como: obesidad, hipertensión arterial, enfermedades coronarias, enfermedad inflamatoria intestinal.

Las lesiones de dermatitis atópica y su ubicación,  suelen ir cambiando a medida que pasan los años. En niños pequeños es común observar lesiones agudas, rojas, con vesículas, secreción y costras asociadas, principalmente en mejillas, cuello, tronco  y cara posterior de los brazos y cara anterior de las piernas. A medida que los niños crecen, se observan lesiones más secas, más engrosadas, costrosas,  ubicadas principalmente en los pliegues (es muy común en pliegues de los antebrazos y cara posterior de las piernas) y en manos, pies y cuero cabelludo. 

  • Los síntomas suelen ir disminuyendo hacia la adultez, sin embargo, existe un grupo de pacientes que persiste con síntomas en la vida adulta y otro grupo pequeño que inicia la dermatitis atópica siendo adulto. 
  • La dermatitis atópica se caracteriza por ser una enfermedad crónica con brotes recurrentes (aumento de lesiones) y períodos de remisión (ausencia de lesiones),  por lo tanto, a lo largo de la vida, existen periodos de mayor severidad, períodos leves y períodos de mejoría. 
  • Cada paciente dependiendo de sus características individuales (genética, enfermedades asociadas, condiciones ambientales, etc) desarrolla la enfermedad en distintos grados de severidad, pudiendo ser leve, moderada o severa. 

GATILLANTES DE
DERMATITIS ATÓPICA

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CLIMA

Las temperaturas extremas (frío o calor) y ambientes de baja humedad, pueden hacer que las lesiones de dermatitis atópica y los síntomas asociados empeoren.

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INFECCIONES

En pacientes con dermatitis atópica son comunes las infecciones cutáneas. Éstas infecciones de la piel pueden ocurrir por bacterias, virus u hongos.

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ALERGIAS A
INHALANTES

Las alergias son una reacción del sistema inmune a alguna sustancia a la que el organismo se ha sensibilizado. Estos se denominan alérgenos. Los alérgenos inhalados más frecuentes son polvo, ácaros, caspas de animal, polen, pastos, entre otros.

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IRRITANTES
CUTÁNEOS

Se han identificado varios productos que son irritantes frecuentes en la piel y capaces de desencadenar brotes. Son frecuentes los perfumes, el sudor, las telas sintéticas, la lana, entre otros.

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ALERGIAS
ALIMENTARIAS

Cerca de un tercio de los niños con dermatitis atópica moderada a severa, pueden presentar algún tipo de alergia alimentaria. Los alimentos más frecuentes son: leche de vaca, huevos de gallina, maní, soya, nueces y pescado.

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ESTRÉS

El estrés es un importante gatillante de la dermatitis. El estrés puede hacer que la piel se deteriore y eso a su vez causa mayor estrés en el paciente y luego mayor inflamación.

VIVIR CON
DERMATITIS ATÓPICA

Nadar es un excelente ejercicio, sin embargo, las piscinas contienen productos desinfectantes que pueden irritar y resecar la piel de un paciente con dermatitis atópica. 

Es importante que después de bañarte en la piscina, te des una ducha con agua dulce y apliques inmediatamente crema hidratante (emoliente) en la cara y todo el cuerpo. 

En caso que estés con lesiones inflamadas y activas o infectadas,  es recomendable evitar bañarte en las piscinas hasta que la piel esté recuperada. 

Algunos pacientes experimentan mejoría de sus lesiones al exponerse al sol, mientras que otros empeoran. De todas formas, es importante que todos los pacientes se protejan del sol y las medidas a tomar son las siguientes: 

-Evitar la exposición al sol durante las horas de mayor radiación : entre las 10 am y 5pm

-Usa sombrero de ala ancha (idealmente 7 cm) 

-Usa anteojos de sol

-Prefiere poleras de manga larga

-Usa protector solar FPS 30+ o más. Es importante aplicarlo 15-20 minutos previo a exponerse al sol y repetirlo cada 3 horas. Existen protectores solares con filtros químicos y filtros minerales. Aquellos con filtro mineral son preferibles en pacientes con la piel sensible y alérgicos.

– Debes tomar duchas cortas, no más de 5 minutos y con agua tibia.
– Debes hidratar tu piel con crema hidratante, sin perfumes, ni colorantes, al menos una vez al día, todos los días.
– Debes lavar tu ropa con detergente hipoalergénico y no usar suavizantes.
– Evitar usar perfumes.
– Usar ropa de algodón.
– Evita tener las uñas largas para no hacerte daño al rascarte. 

TRATAMIENTO
Y PREVENCIÓN

Existen diferentes tratamientos para la dermatitis atópica. El dermatólogo tratante los ajustará y/o combinará dependiendo de la severidad de la enfermedad. En los últimos años, se han realizado diversos estudios y se ha avanzado en el desarrollo de nuevas terapias para la dermatitis atópica.

Terapias tópicas:
Las terapias tópicas son tratamientos que se aplican directamente a la piel. En estos momentos en Chile, se encuentran disponibles:
Emolientes:
La piel seca es uno de los principales síntomas de la dermatitis atópica. Es muy importante mantener la humectación de la piel, por lo que es fundamental el uso de crema hidratante diariamente en cara y cuerpo.
Corticoides tópicos:
Se utilizan para controlar la inflamación e irritación de la piel. Existen diferentes tipos de corticoides, algunos son suaves y otros más potentes, y el médico tratante será el encargado de indicar el corticoide que corresponda según el tipo y ubicación de las lesiones que presente el paciente en el momento de la consulta. El tiempo y la frecuencia de su uso también depende de la severidad de las lesiones. Por lo general, son indicados por un periodo acotado de tiempo, debido a los potenciales efectos secundarios que pueden producir.
Inhibidores tópicos de la calcineurina:
Se utilizan para controlar la inflamación de la piel. Existen disponibles 2 productos (tacrolimus y pimecrolimus). La forma de usarlos, será indicada por el dermatólogo de acuerdo al tipo, ubicación y severidad de las lesiones.

Otros:
Vendajes húmedos:
Es una técnica que consiste en aplicar una capa de telas húmedas sobre la terapia tópica indicada. En caso de ser necesario, el dermatólogo tratante podría indicar esta técnica dependiendo de la severidad de las lesiones.
Baños de cloro:
En ciertos casos, el médico tratante podría indicar el uso de baños diluídos en cloro, con el fin de disminuir la carga de bacterias en la piel.
Antibióticos:
En caso de infecciones, el médico tratante podría indicar antibióticos tópicos.

Tips:
¿Cómo saber cuánto corticoide utilizar? Una forma de saber cuánto corticoide aplicar, es usar como medida las yemas de los dedos. La cantidad de corticoide aplicado al apretar el tubo de crema a lo largo de la yema de un dedo de un adulto, es la cantidad suficiente para cubrir una superficie equivalente a 2 palmas de un adulto.

Terapias sistémicas:

Las terapias sistémicas son tratamientos que actúan en todo el cuerpo. Generalmente se reservan para ser utilizados en casos de dermatitis atópica severa, cuando las terapias tópicas y medidas generales no son suficientes para controlar la enfermedad.

Fototerapia:
La fototerapia consiste en el uso de radiación ultravioleta (UV) con el objetivo de disminuir la inflamación de las lesiones cutáneas. La fototerapia puede ser utilizada en cabina (todo el cuerpo) o localizada. La fototerapia con luz UVA y UVB tiene beneficios en la dermatitis atópica. Se utiliza entre 1 a 3 veces por semana. En niños puede ser utilizada sin problemas. Se requiere que el paciente tenga la capacidad de permanecer de pie dentro de la cabina durante los minutos que dura la sesión.
Dentro de los efectos secundarios, algunos pacientes experimentan enrojecimiento de la piel, el cual suele durar menos de 24 horas. Posterior a la fototerapia suele haber mayor sequedad de la piel, por lo que es importante utilizar crema hidratante después de la sesión de tratamiento.

Tips:
No se debe utilizar protector solar previo a ingresar a la cabina de fototerapia, pero una vez terminada la sesión, se debe tener precaución con la exposición solar y utilizar protector solar FPS 30+ o 50+ el cual debe ser re aplicado cada 3 horas.

Terapias sistémicas orales:

Corticoides sistémicos:
Los corticoides orales pueden ser utilizados en casos de brote o empeoramiento agudo de las lesiones. Debido a sus efectos secundarios, deben ser utilizados con moderación y bajo estricto control con el dermatólogo tratante.

Metotrexato:
El metotrexato corresponde a un tratamiento inmunosupresor. Se utiliza de forma oral o inyectada y su objetivo es disminuir las lesiones de dermatitis atópica y sus síntomas.
El metotrexato se utiliza 1 vez a la semana junto con ácido fólico que contrarresta los posibles efectos secundarios. Los resultados comienzan a ser visibles a las 12 semanas de tratamiento. Alrededor del 40% de los pacientes en tratamiento con metotrexato logra una mejoría en la observan que sus lesiones y síntomas disminuyen a la mitad.

No todos los pacientes presentan eventos adversos, sin embargo, los más comunes son dolor abdominal y náuseas, disminución de glóbulos blancos, fatiga y somnolencia. Otros efectos secundarios que pueden ocurrir son alteraciones en el hígado, úlceras orales (aftas), infecciones y reacciones cutáneas. Por esta razón, es importante mantener un control estricto con el dermatólogo y realizar exámenes de laboratorio previo y durante el tratamiento.
La duración y dosis del tratamiento dependerá de las características individuales de cada paciente y de la severidad de la enfermedad.

El metotrexato no puede ser utilizado durante el embarazo y la lactancia. Éste debe ser suspendido tanto en hombres como en mujeres 3 meses antes de embarazarse.

El metotrexato es un medicamento que se procesa en el hígado y puede interactuar con otros medicamentos (antiinflamatorios, antibióticos), hierbas medicinales (hierba de San Juan) y jugo de pomelo.
Durante el tratamiento no se debe consumir alcohol, ya que aumenta el riesgo de daño hepático.

Tips:
-Si estás en tratamiento con metotrexato y requieres de una cirugía o un procedimiento dental, conversa con tu médico tratante, para evaluar si requiere un cambio o suspensión de la dosis previo a la cirugía.
-Siempre pregunta a tu médico tratante en caso que requieras recibir una vacuna para viajar y estás en tratamiento con metotrexato. En el caso de las vacunas para la prevención del COVID-19, son seguras y recomendadas para pacientes en tratamiento con metotrexato.

Ciclosporina:
La ciclosporina es un inmunosupresor potente y que debe ser utilizado exclusivamente bajo supervisión médica. La ciclosporina se utiliza en casos de brotes severos en los cuales se requiere una mejoría rápida de las lesiones. Se utiliza en forma oral, está disponible en cápsulas y la dosis depende del peso del paciente.
Los resultados se observan rápidamente desde las 2 semanas de tratamiento.
Debido a que la ciclosporina se asocia a eventos adversos como hipertensión arterial y daño en la función del riñón, no puede utilizarse por tiempo prolongado. Otros eventos adversos que pueden ocurrir son infecciones, y aumento de colesterol, dolor abdominal. Por estas razones es importante mantener un control con exámenes durante el tratamiento con ciclosporina.
La suspensión brusca de la ciclosporina puede desencadenar un brote de dermatitis atópica, por esta razón la disminución será lenta y gradual y probablemente continúe con una transición a otra terapia.

Azatioprina
La azatioprina es un medicamento inmunosupresor que se utiliza para la dermatitis atópica desde 1990.
Actúa disminuyendo la inflamación de las lesiones en la piel. Los resultados se observan entre los 2 a 3 meses de uso. Se utiliza de forma oral y está disponible en comprimidos.
No todos los pacientes presentan efectos secundarios, sin embargo, los eventos adversos que requieren de mayor atención son la anemia y el riesgo de infección. Por este motivo, se solicitarán exámenes previo y durante el tratamiento. Otros efectos secundarios que pueden ocurrir son náuseas, diarrea y pérdida de apetito.

Micofenolato Mofetil:
El micofenolato mofetil, es una droga inmunosupresora, cuyo objetivo es disminuir la inflamación en los pacientes con dermatitis atópica.
Se utiliza de forma oral. No debe ser usado en embarazo y lactancia. Los resultados se observan cerca de los 2-3 meses de uso.
En general es bien tolerado por los pacientes. En relación a los efectos adversos puede ocurrir mayor sensibilidad a la luz del sol. Otros eventos adversos son náuseas, vómitos , diarrea.

Terapias biológicas:
Las terapias biológicas son fármacos que se han desarrollado para el tratamiento de diferentes enfermedades en las que se requiere actuar sobre las moléculas del sistema inmune que causan la enfermedad. Las terapias biológicas se reservan para aquellos casos en que la enfermedad es severa.
Actualmente en Chile está disponible el biológico dupilumab. En estos momentos se encuentran en estudio y desarrollo otras terapias en el mundo, las cuales se espera que estén disponibles en el futuro.

Dupixent (dupilumab):
Dupilumab es el primer biológico aprobado para el tratamiento de la dermatitis atópica. Actúa sobre 2 moléculas (interleuquinas IL4- e IL-13) que son responsables de causar parte de la inflamación que se produce en la dermatitis atópica.
Este fármaco se utiliza mediante inyecciones subcutáneas con una jeringa o lápiz pre llenado de forma autoadministrada.
Dupilumab está aprobado para pacientes mayores de 6 años con dermatitis atópica moderada a severa que no controlan su enfermedad con terapias tópicas o cuando esas terapias no están disponibles. Además está aprobado para asma (en mayores de 6 años) y rinosinusitis crónica con pólipos nasales (mayores de 18 años).
Los efectos adversos más comunes son conjuntivitis (inflamación en los ojos), dolor de cabeza, infección por virus herpes.
Se utiliza una dosis de carga (2 jeringas de 300mg) por 1 vez y luego 1 jeringa de 300mg cada 2 semanas.

Rinvoq (Upadacitinib)

Es un medicamento que actúa bloqueando la acción de algunas enzimas implicadas en la causa de la dermatitis atópica (Janus Kinasas = JAK). Está aprobado para pacientes con dermatitis moderada a severa mayores de 12 años.

El medicamento se utiliza de forma oral, 1 comprimido al día. La dosis se ajusta dependiendo del grado de severidad de la dermatitis atópica. 

No se puede utilizar en embarazo, enfermedad hepática ni tuberculosis. Los efectos adversos más comunes son infecciones respiratorias, acné, herpes simplex, dolor de cabeza, tos, dolor abdominal, náuseas, entre otros.